"Desde el Aire"

Espacio de Arte Contemporáneo Llao Llao - Salón Tronador
Artistas Caroline de Vanssay - Tamara B. de Vanssay

“¿Aún no lo sabes? Arroja de tus brazos el vacío hacia los espacios que respiramos, para que quizá las aves sientan con vuelo más íntimo toda la amplitud del aire.” Rainer Maria Rilke- Primera Elegía, de “Las Elegías de Duino”
 
Una corteza erosionada, un cóndor majestuoso,  la fragancia del ciprés,  la levedad de una semilla en pleno vuelo....  Escuchar la voz  de la gran matriz, generadora de toda substancia, con el propósito de honrarla, tiene mucho de alma femenina.   Así, nos lo ha expresado siempre el trabajo de Caroline y Tamara.  
En “Desde el Aire”, ese respeto se eleva e invita a acercarnos en detalle al elemento del movimiento, a la metamorfosis que propicia su paso y a aquellas criaturas concebidas para volar, esas afortunadas que tienen siempre abiertas las puertas del cielo.
Madre e hija, declaran un universo estético poblado de manifestaciones de admiración por la naturaleza.  Hablan de sus ciclos, encumbran sus entidades. Evocan el vínculo espiritual que comulga entre la madre tierra y este cielo patagónico.   Atravesadas por una devoción transgeneracional, son defensoras de todo bosque, todo arroyo, de sus ranas y libélulas, de sus vientos, y de las plumas que ellos, caprichosamente, les traen.  En esa defensa no batallan con otras armas más que el llamado a la reflexión a través de la producción estética, un acercamiento a la intimidad calma de lo natural en oposición a la enajenación pujante de las grandes ciudades.   Entomología, botánica, geografía, cartografía, cooperan con la suavidad y delicadeza de una línea propia de los naturalistas.  Un dibujo sereno y pacífico es el soporte, tanto de las volumetrías de Tamara como de la luminosidad cromática de Caroline.  Así, las esculturas de Tamara se vuelven íntimas, portables y se convierten en joyas vestidas de aura, mientras que del otro lado del círculo, la quimera de Caroline, se hace concreta y se materializa sobre un kakemono orientado al cielo.  Al igual que la vida misma, se retroalimentan con cada ciclo.
 “Desde el Aire”,  la exposición que reúne el último trabajo de ambas artistas, nació como toda idea, de un soplo de inspiración.  Custodiada por las sílfides, entretejió, desde fines del año pasado, la obra de una y otra, y resultó en esta muestra que nos impulsa a ganar altura para ampliar la mirada, a dejarnos llevar por ese extraño recuerdo de sensación volátil que alguna vez, todos experimentamos.  ¿Qué seres aletean el aire matinal?  ¿Qué extrañeza es modelada por el viento? ¿Qué guardianes sobrevuelan la anochecida?...
Todas las energías arquetípicas de los reinos elementales, han sido desde siempre, motivos de inspiración para ambas, pero en esta oportunidad, agua, tierra, fuego y éter, le ceden el espacio a la liviandad de este elemento, posiblemente con el vaticinio expectante de ser ellos, algún día, los protagonistas de sus propios mensajes.  Mientras tanto, el persistente compromiso de Caroline y Tamara con la fuerza vital, las convoca a poner su don al servicio de este paisaje de belleza insolente, de esta Patagonia aromada  de cipreses y volcanes, de atardeceres vaporados de naranjas, y de vientos alborotadores. Un talento en  favor de esta naturaleza que, aún siendo avasallada tantas veces, nos ofrece paciente y generosa,  renovadas primaveras.                                                                                                  

Lic. Ángeles Irala